Devocionales de Cuaresma 2025
La Cuaresma es una época de 40 días, sin contar los domingos, que empieza el 5 de Marzo con el Miércoles de Ceniza, y termina el sábado antes de Pascua.
Es un tiempo de preparación, de examen de conciencia y reflexión, en nuestro camino hacia la cruz.
Los devocionales de esta serie, diseñados para usarse uno por cada semana de Cuaresma, se centran en poner nuestra fe en práctica.
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Semana 1
Para subir, hay que bajar
Por Natosha Reid Rice
Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca. Pero todo el que oye mis palabras y no las pone en práctica es como un hombre insensato que construyó su casa sobre la arena. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, soplaron los vientos y azotaron aquella casa. Esta se derrumbó y grande fue su ruina.
— Mateo 7:24-27, Nueva Versión Internacional
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En 1173, comenzaron las obras de un campanario en la ciudad de Pisa, Italia. Una vez terminada la segunda planta, los constructores se dieron cuenta de que los cimientos de la torre, de solo tres metros de profundidad, no eran adecuados y estaban construidos sobre un subsuelo débil e inestable, lo que provocó que la torre se inclinara hacia un lado. La construcción se detuvo en 1178 para permitir que el suelo se asentara bajo la estructura y no se reanudó hasta 1272, ¡casi un siglo después! Durante la construcción, se utilizaron muchas técnicas para intentar corregir y compensar la inclinación, pero nada funcionó.
Los constructores estaban tan concentrados en levantar el edificio que no dedicaron tiempo ni recursos a construir cimientos sólidos.
En la conocida parábola de Mateo 7:24-27, Jesús dio instrucciones claras sobre cómo construir unos cimientos adecuados.
Quizá sea demasiado tarde para construir los cimientos adecuados del campanario de Pisa, pero siempre podemos practicar disciplinas que nos acerquen a Dios y profundicen y refuercen nuestros cimientos en la fe. La Cuaresma es la ocasión perfecta para centrarse en la oración, el estudio de la Biblia, el altruismo y el servicio, así como para reflexionar sobre el ministerio de Hábitat para la Humanidad.
Como organización, ¿estamos cavando lo suficientemente profundo para tener unos cimientos firmes? No podemos limitarnos a establecer un gran plan estratégico; también debemos profundizar como organización y como individuos. Debemos profundizar en nuestros propios espacios de Hábitat.- Para profundizar, es necesario ir más allá de las pretenciones y la apariencia, hacia la autenticidad. Debemos vivir nuestra fe.
- Profundizar nos exige ir más allá de nuestro nivel de comodidad y sumergirnos en algo más significativo.
- Cavar hondo nos exige ir más allá de nosotros mismos y servir primero a Dios.
Ahora, nuestra diligencia para acercarnos a Dios y sacar fuerzas de su poderoso poder nos mantendrá fuertes cuando lleguen las lluvias, crezcan las corrientes y soplen los vientos. Construir unos cimientos firmes nos permitirá llegar más alto y más lejos cuando tratemos de obedecer los mandamientos de Dios.
Natosha Reid Rice es vicepresidenta de Oportunidades Globales de Vivienda y Compromiso con la Misión en Hábitat para la Humanidad Internacional. Reside en Atlanta, Georgia (EE. UU.).
Este devocional fue compartido originalmente en 2014 y se presenta en su formato original.
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Querido Señor, te damos gracias por la oportunidad de formar parte de este maravilloso ministerio de Hábitat. Mientras trabajamos para hacer realidad Tu amor y esperanza para muchos, ayúdanos a profundizar en nuestra fe e ir más allá de nosotros mismos para proporcionar espacios seguros en los que otras personas puedan habitar y prosperar. Que durante este tiempo de Cuaresma, reflexionemos y nos dejemos llenar de energía por el poder transformador de Tu vida y testimonio en el mundo. Por favor, ayúdanos a permanecer arraigados y consolidados en Tu amor, para que no nos dejemos llevar o desanimar por los desafíos diarios, sino que sigamos adelante, llevando a cabo la gran obra para la cual nos has llamado. En el nombre de Jesús, amén.
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- ¿A qué disciplinas te comprometes durante la Cuaresma?
- ¿Para qué sirve comprometerse con una o varias disciplinas?
- ¿Cómo te ayudará esa práctica a profundizar en los cimientos de tu fe?
- ¿En qué áreas vas a profundizar, ya sea en el trabajo y en tu vida personal?
Semana 2
Lecciones de fe, esperanza y amor
Por Laura Ferent
El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni presumido ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad, sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor jamás se extingue. Pero las profecías cesarán, las lenguas terminarán y el conocimiento se agotará.
— 1 Corintios 13:4-8, Nueva Versión Internacional
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Cada vez que tengo la oportunidad de estar cerca de las familias de Hábitat para la Humanidad, recuerdo los tres cimientos sobre los que se construyen nuestras vidas: fe, esperanza y amor.
En mi reciente visita a Etiopía, tuve el privilegio de visitar un increíble proyecto destinado a integrar a las personas afectadas por la lepra y a sus familias en las comunidades. La historia de amor, compartida entre los propietarios, fue una vívida expresión de 1 Corintios 13:4-8.
Estigmatizados por la sociedad, los enfermos de lepra se convierten en parias y se ven obligados a mendigar para vivir. Un hombre que visité (y único sostén de su familia) cayó enfermo y no pudo salir a mendigar durante unos días. Por lo tanto, su familia (una esposa y una hija de cuatro años) no tenía qué comer. Al ver su desafío, los vecinos les llevaron comida y les dieron un poco de dinero para superar este difícil momento. El propietario de la vivienda Hábitat no podía creer el amor y la atención dispensados a su familia. No solo fueron aceptados, sino también acogidos por el resto de la comunidad.
Me siento humilde ante las lecciones que aprendemos de las personas que encontramos en nuestro viaje con Hábitat: lecciones de amor, fe y esperanza, que nos acercan al espíritu de esta temporada santa. La Pascua es la principal fiesta cristiana de la iglesia ortodoxa, tanto en Etiopía como en Rumanía, de donde procedo. Durante la Pascua, se nos recuerda que la Crucifixión no fue el final de la historia. La Resurrección es la culminación del sacrificio de Jesús en la cruz para salvarnos de nuestros pecados.
Fue el gran amor de Dios por nosotros lo que llevó a Jesús a la cruz. Mientras Jesús se preparaba para ese momento de agonía, también trataba de preparar a los discípulos para lo que les esperaba. Su mandamiento en Juan 13:34, de amarnos los unos a los otros, también es un mensaje crucial. El amor por los demás es la razón por la que los propietarios comparten y es el enfoque para los voluntarios, donantes y miembros del personal comprometidos con la visión de eliminar la pobreza habitacional. Recordemos el amor de Dios y cómo podemos compartirlo con quienes nos rodean.
Laura Ferent es directora de Desarrollo y Cultura Organizacional de Hábitat para la Humanidad Internacional. Reside en Atlanta, Georgia (EE. UU.).
Este devocional fue compartido originalmente en 2014 y se presenta en su formato original.
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Dios, permítenos recordar Tu amor y llamado a amarnos los unos a los otros como Tú nos amas. Compartamos nuestro amor con los que nos rodean, pues fortalecerá nuestras relaciones y nuestra confianza en un mundo mejor--un mundo que pueda hacer frente a la enorme necesidad de alojamiento digno. Déjanos inspirarnos por Tu amor y permítenos continuar Tu obra para que llevemos esperanza y fe a nuestro mundo.
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- ¿Qué lecciones de fe, esperanza y amor has aprendido en tu viaje personal con Hábitat?
- ¿Qué nos dice la historia de las personas con lepra sobre el impacto que tiene Hábitat en las comunidades?
- ¿Cómo has visto manifestarse el amor en el trabajo de Hábitat?
- ¿Cómo puede Hábitat seguir convirtiendo el amor en acción?
- ¿Has experimentado en alguna ocasión que alguien te haya compartido inesperadamente el amor de Dios de forma tangible? Si fue así, ¿qué aprendiste de esa experiencia?
- De ahora al Domingo de Resurrección, ¿qué harás para compartir el amor de Dios con los demás?
Semana 3
Formas sencillas de ofrecer esperanza
Por Shelly Eiler
Había en Jope una discípula llamada Tabita (que traducido es Dorcas). Esta se esmeraba en hacer buenas obras y en ayudar a los pobres. Sucedió que en esos días cayó enferma y murió. Pusieron el cadáver, después de lavarlo, en un cuarto de la planta alta…Sin demora, Pedro se fue con ellos, y cuando llegó lo llevaron al cuarto de arriba. Todas las viudas se presentaron, llorando y mostrándole las túnicas y otros vestidos que Dorcas había hecho cuando aún estaba con ellas. Pedro hizo que todos salieran del cuarto; luego se puso de rodillas y oró. Volviéndose hacia la muerta, dijo: «Tabita, levántate». Ella abrió los ojos y, al ver a Pedro, se incorporó.
— Hechos 9:36-37, 39-40, Nueva Versión Internacional
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La esposa del pastor de la iglesia a la que asistí de niña se llamaba Dorcas. Es la única Dorcas que he conocido. Mi recuerdo de ella se asemeja mucho a la mujer descrita en Hechos 9. Estaba muy dedicada a los jóvenes de nuestra iglesia, incluyendo a mis tres hermanos. Consideraba a todos los jóvenes como sus hijos y recuerdo que, a menudo, los invitaba a su casa.
En nuestras Escrituras, leemos que la Dorcas que Pedro conocía era una discípula llena de amor por Jesús. Mostraba ese amor a las viudas de su comunidad al proporcionarles ropas. Era un humilde ejemplo del uso de sus talentos para servir a Dios, al proveer lo que otras personas necesitaban.
A cada uno de nosotros se nos han dado talentos y habilidades que podemos usar para servir a otros. Por ejemplo, tengo gran fervor por las personas sin hogar. Muchas de las personas que viven en la calle padecen enfermedades mentales y sé, por experiencia propia, el dolor que esto puede causar. Mi padre sufrió una enfermedad mental por más de 40 años. Mi madre era una esposa fiel y dadivosa, y mi padre siempre tuvo un hogar; pero, para muchos enfermos mentales, ese no es el caso.
Cuando viajo a Atlanta por trabajo, intento llevar conmigo billetes de un dólar, junto con un folleto que habla sobre el amor de Dios. Cuando se me acercan personas sin hogar, puedo ofrecerles esperanza. La oportunidad de dar esperanza también es la razón por la cual doy a Hábitat para la Humanidad parte de cada cheque de pago. El primer principio de la misión de Hábitat es mostrar el amor de Dios en acción. Dorcas nos muestra claramente que podemos hacerlo de maneras específicas, según los dones que se nos han otorgado.
Durante esta temporada de Cuaresma, sigamos el ejemplo de Dorcas, conforme nos enfocamos en el tipo de amor ágape que nos llama a actuar desinteresadamente por el bienestar de los demás.
Sherry Eiler es oficial de Subvenciones para el Fortalecimiento de Capacidades en Hábitat para la Humanidad Internacional. Reside en Plains, Georgia (EE. UU.).
Este devocional se compartió originalmente en 2018
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Querido Dios, haznos conscientes de los dones que Tú nos has dado, y del fervor que has puesto en nosotros para ayudar a los demás. Ayúdanos a ser fieles en Tu servicio. Permítenos abrir nuestros corazones para llegar a quienes no te conocen. Amén.
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- ¿Posee alguna habilidad aparentemente ordinaria, como la costura de Dorcas, que podría usar para mostrar el amor de Dios?
- ¿Por cuáles temas o problemas siente profundo fervor? ¿Cómo le está conduciendo ese fervor a tomar acciones?
- ¿Qué le impide tomar acciones que muestren el amor de Jesús? ¿Qué hará para cambiar eso?
Semana 4
Servir de maneras que quizás no haya imaginado
Por Lisa Marie Nickerson
Tienes razón al decir que Dios es uno solo y que no hay otro fuera de él. Amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más importante que todos los holocaustos y sacrificios.
— Marcos 12:32-33, Nueva Versión Internacional
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Hábitat para la Humanidad ofrece un medio único y maravilloso para que los voluntarios y propietarios de viviendas sirvan en las comunidades. Recientemente, volví de un viaje de Aldea Global a la Isla del Príncipe Eduardo en Canadá, donde pude trabajar junto a una futura propietaria. Mientras trabajábamos juntos, nuestro equipo comenzó a entender su historia y ella, a conocer la nuestra. La madre y la hermana de nuestra propietaria traían al equipo un delicioso almuerzo casero todos los días. Sus vecinos también visitaban a menudo para observar nuestro progreso y mostrar aprecio.
Los voluntarios que querían ser parte de esta experiencia recaudaron fondos y usaron recursos propios, para viajar grandes distancias y prestar servicio en la construcción de esta comunidad.
Muchas personas se emocionaron con esta experiencia: los voluntarios, la propietaria y sus vecinos. Todos ellos ejemplificaron el amor ágape de Cristo.
Durante esta temporada de Cuaresma, centrémonos en el amor incondicional de Jesús, que nos inspira a actuar desinteresadamente por los demás. Recordemos la parábola del Buen Samaritano y que Jesús nos instruyó a amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Cuando se le preguntó: “¿Quién es mi prójimo?” Jesús narró una historia en la que un hombre fue robado, golpeado y dejado medio muerto. Después de que dos líderes religiosos pasaron junto a él sin ayudarle, fue un samaritano (un extraño) quien alimentó, vistió y cuidó al hombre.
En Lucas 10:36-37 leemos: “¿Cuál de estos tres piensas que demostró ser el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? ―El que se compadeció de él— contestó el experto en la ley. ―Anda entonces y haz tú lo mismo— concluyó Jesús”.
Lisa Marie Nickerson es directora asociada del Programa Women Build de Hábitat para la Humanidad Internacional. Reside en Americus, Georgia (EE. UU.).
Este devocional se compartió originalmente en 2018.
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Dios eterno, por favor, recuérdanos cada día quiénes son nuestros vecinos y guíanos a servirnos los unos a los otros en Tu amor. Fortalece a Hábitat conforme reúne a voluntarios, propietarios y vecinos para construir hogares y comunidades fuertes y estables.
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- ¿Puede recordar alguna ocasión en que un extraño le ayudara de manera inesperada?
- ¿De qué manera(s) cumple el mandamiento de Jesús de amarnos los unos a los otros?
- ¿De qué manera(s) Hábitat abre puertas para que podamos mostrar amor ágape en nuestras comunidades?
Semana 5
Nuestras vidas transformadas
Por Lisa Lefkow
En esto, se les aparecieron Moisés y Elías conversando con Jesús. Pedro le dijo a Jesús: - Señor, ¡qué bueno sería que nos quedemos aquí! Si quieres, levantaré tres albergues: uno para ti, otro para Moisés y otro para Elías.
— Mateo 17:3-4, Nueva Versión Internacional
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La historia de la transformación en Mateo 17:1-9 es una de mis favoritas. Después de todo, ¿A quién no le gusta una historia que incluya a Pedro queriendo construir un montón de casitas en ese momento de extraordinaria conmoción?
Sin embargo, a medida que avanzamos por nuestro camino cuaresmal, esta Escritura hace mucho más que divertirme. Aquí nos encontramos con la plenitud de la Trinidad — Padre, Hijo y Espíritu Santo— y reconocemos la importancia del momento. Mediante la aparición de Moisés y de Elías (que representan la ley y los profetas), Mateo nos recuerda que debemos apreciar los dones del pasado a medida que continuamos avanzando hacia el futuro de Dios (guiados por el Espíritu Santo).
En este día en que las organizaciones de Hábitat se enfrentan a presiones de encontrar maneras de servir a más familias y de ser relevantes en nuestros diversos contextos, es esencial que honremos nuestros valores centrales y nuestros principios fundamentales. Debemos seguir demostrando el amor de Jesucristo en todo lo que hacemos. Una parte primordial de esa muestra de amor es actuar de maneras que sean radicalmente inclusivas.
La inauguración de la casa de Muriel trajo a mi mente este recuerdo. Muriel había nacido en una prominente familia nicaragüense que era perseguida por los sandinistas. Su hermano fue brutalmente asesinado frente a la familia, y los padres pagaron a un coyote (uno que pasaba migrantes) para traer a Muriel a los Estados Unidos. Con asilo político, trabajó en dos lugares a tiempo completo durante años para ahorrar suficiente dinero para traer a su esposa e hijos a reunirse con él.
Una vez reunidos, se enfocaron en su futuro al convertirse en dueños de una casa Hábitat. Durante la inauguración de su casa, Muriel, hablando poco inglés, pronunció un sincero mensaje de gratitud. “Vine a este país como un extraño”, dijo. “Pero hoy, miro a todos los que nos ayudaron a hacer realidad este sueño y veo sólo a hermanos y hermanas”. Entre los reunidos estaban miembros del templo, cristianos fieles, algunas personas con gran fe y algunos sin ninguna fe. También estuvieron presentes donantes, voluntarios y simpatizantes con diferente color de piel que provenían de diferentes países, eran sus amigos y vecinos. Fue un momento poderoso de transformación al presenciar el amor absolutamente inclusivo de Jesucristo demostrado a través del testimonio de esta familia.
La última línea de nuestro texto de las Escrituras puede hacernos levantar una ceja para los que quisiéramos gritar sobre el amor de Dios desde la cima de una montaña. Una cita a menudo atribuida a San Francisco de Asís es la siguiente: “Predicad el Evangelio en todo momento. Y cuando sea necesario, usa palabras”. Con demasiada frecuencia hablamos bien, pero no seguimos el camino de la fe. Al recordar a Pedro, a Santiago y a Juan no hablar de su experiencia, escucho a Jesús recordándome simplemente vivir lo que manda el Evangelio: “Deja de hablar y ama a todos, tal como Dios lo hace”. Así, nuestras vidas son transformadas, y nos acercamos a Dios y al futuro de Dios de esperanza y promesa.
Lisa Lefkow es la directora ejecutiva de Hábitat para la Humanidad del condado de Collier. Reside en Naples, Florida (EE. UU.).
Este devocional se compartió originalmente en 2020.
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Dios de todos, Tú nos has llamado Tus hijos, nos has tejido en una sola familia y nos has dotado de varios dones. Al viajar a lo largo de nuestro camino cuaresmal, ayúdanos a recordar los dones del pasado y a reconocer la importancia de estos cimientos. Que sigamos creciendo en demostrar Tu implacable amor para todas las personas, hasta que lleguemos a ese día en que todos Tus hijos tengan un lugar digno, saludable y asequible para vivir. Gracias por esos momentos de transformación cuando vemos a Jesús en los ojos de otro. Es en Tu nombre que oramos. Amén.
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- ¿Cómo mantienes vivos los valores centrales y los principios fundamentales de Hábitat en tu organización?
- ¿De qué maneras específicas estás demostrando personalmente el amor de Jesucristo durante este tiempo cuaresmal?
- ¿Adónde te lleva Jesús a un momento nuevo y transformador?
- ¿Cómo has sido testigo del amor radicalmente inclusivo de Dios demostrado recientemente?
Semana 6
Más que suficiente
Por Jenny Williams
Todos comieron hasta quedar satisfechos, y de los pedazos que sobraron se recogieron doce canastas.
— Lucas 9:17, Nueva Versión Internacional
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Durante esta época cuaresmal, al contemplar el camino de Jesús hacia la cruz y preparar nuestros corazones para celebrar la Pascua, reflexionemos sobre lo poderoso que puede ser el acto de compartir.
En un mundo atormentado por los conflictos, la pobreza y la codicia, podríamos sentirnos abrumados por tantos desafíos. La alimentación de los cinco mil es la única historia milagrosa, aparte de la Resurrección, registrada en los cuatro Evangelios. Es una historia favorita de la escuela dominical, que nos enseña mucho sobre confiar en la bondad de Dios y la necesidad de que seamos Sus manos y pies para bendecir a los demás.
Recuerden que mientras la multitud se aglomeraba a su alrededor, Jesús les dijo a los discípulos que le dieran algo de comer a la gente.
Me imagino su incredulidad, había demasiada gente. No tenían nada que ofrecer, sin embargo; cuando confiaron en Jesús, no sólo se alimentaron y satisficieron, sino que había más que suficiente comida para todos. Dios acabará con nuestras pocas expectativas si sólo damos lo que tenemos. Poco es mucho cuando Dios está presente, cuando ofrecemos nuestra vida sacrificialmente, Él nos usará de maneras extraordinarias.De hecho, es extraordinario que 29 millones de personas en todo el mundo tengan una vida mejor, gracias al ministerio de Hábitat y a miles de pequeños actos de fe.
Durante los últimos años he tenido el privilegio de pasar el Día Internacional de la Mujer en Delhi. Estar con mujeres que han sido marginadas económica y socialmente durante generaciones es una experiencia de humildad. Hay muchísima necesidad.
Hace unos años, conocí a Ruby y a su encantadora familia. De hecho, ayudé a demoler su casa porque había sido construida sin una base adecuada - un claro recordatorio de la vulnerabilidad de los pobres. Sin embargo, Ruby era resiliente y decidida a construir un futuro mejor y estaba feliz de compartir todo lo que tenía.
Al igual que los discípulos de la historia de la Biblia, Ruby diría que no tenía nada que dar. Sin embargo, nos dio tanto: una cálida bienvenida, disposición para compartir su vida y un té chai que preparaba con amor todas las mañanas. Vi a Ruby de nuevo el año pasado y me emocionó ver que su familia estaba prosperando. Pude comprar un poco de jabón de la pequeña tienda que abrieron en la planta baja de su casa, que ya habían ampliado hacia un segundo piso.
Nuestra declaración de Misión —”Hábitat para la Humanidad convoca a la gente para construir viviendas, comunidades y esperanza, y así mostrar el amor de Dios en acción”. — habla del poder prometido a cada uno de nosotros cuando cumplimos la llamada de Dios en nuestras vidas.
Al mirar hacia la cruz y la Resurrección, podemos estar seguros. La necesidad es demasiado grande para nosotros, pero no estamos solos. Seguimos a Jesús, y no como personas que lo tienen todo en orden, sino como personas que confían en la misericordia, la gracia y el poder de Dios.
Jenny Williams es la directora ejecutiva de Hábitat para la Humanidad Irlanda. Reside en Lisburn (Irlanda).
Este devocional se compartió originalmente en 2020.
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Señor de todo tiempo y lugar, ayúdanos a comprender plenamente el increíble poder de Tu amor, y que todo lo que hagamos sea testigo de la verdad de la Resurrección. Al mirar a la cruz, recuérdanos de nuevo que el mismo poder que resucitó a Cristo de entre los muertos vive en cada uno de nosotros. Cada vez más, haznos los medios por los cuales las oraciones son escuchadas en nuestras comunidades y en todo el mundo. Amén.
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- Jesús pidió a sus discípulos que alimentaran a la multitud hambrienta. ¿Qué enseñanza nos deja ese pasaje sobre el trabajo en equipo?
- ¿Cómo podemos usar los dones que se nos han dado para llegar a otras personas de nuestra comunidad y de nuestro mundo?
- ¿Qué podemos aprender de los que menos tienen?
Semana 7
El amor de Dios en acción
Por Terrance Gattis
Porque Dios no es injusto como para olvidarse de las obras y del amor que en Su nombre ustedes han demostrado sirviendo a los creyentes, como lo siguen haciendo.
— Hebreos 6:10, Nueva Versión Internacional
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Mientras hablaba del amor, la Madre Teresa dijo estas palabras: “El amor no puede permanecer en sí mismo. No tiene sentido. El amor tiene que ponerse en acción. Esa actividad nos llevará al servicio”. Las palabras de la Madre Teresa nos recuerdan que el amor no es un sustantivo, sino un verbo. El amor no se mide por lo que decimos. Se mide por las acciones que realizamos y el servicio que prestamos.
La Cuaresma es un tiempo de preparación, autoexamen y reflexión mientras caminamos hacia la cruz. Es un tiempo de esperanza y un tiempo para recordar el amor que Dios demostró por nosotros cuando envió a Su Hijo para ser nuestro Salvador. Pero, ¿cómo deberíamos responder al amor de Dios? ¿Qué acciones deberíamos tomar? El escritor de Hebreos nos ha dado una respuesta. Debemos responder al amor de Dios poniendo Su amor en acción mientras trabajamos para servir y ayudar al pueblo de Dios.
La práctica de poner el amor de Dios en acción es de lo que se trata la misión de Hábitat. Cuando reunimos a las personas para construir viviendas, comunidades y esperanza, no solo estamos ayudando al pueblo de Dios proporcionando lugares dignos para vivir, sino que también estamos respondiendo al amor que Dios nos ha mostrado al poner Su amor en acción.
Recientemente, estuve en Hendersonville, Carolina del Norte, para hablar en un desayuno organizado por nuestro afiliado del Condado de Henderson. Tuve la bendición de ver la nueva comunidad que el afiliado ha construido —una comunidad de 114 familias, con 400 niños, parques infantiles y senderos para caminar. Al reflexionar sobre toda la gran obra que este afiliado ha realizado, es fácil recordar las palabras que se registran en el libro de Hebreos: “Dios no es injusto como para olvidarse de las obras y del amor que en Su nombre ustedes han demostrado sirviendo a los creyentes, como lo siguen haciendo”.
Para terminar, recuerdo una canción que aprendí cuando era niño en la iglesia, “And They’ll Know We Are Christians by Our Love.” (“Y sabrán que somos cristianos por nuestro amor”). Este debería ser nuestro enfoque durante esta temporada de Cuaresma: que el mundo sepa que somos cristianos no por las cruces que llevamos, sino por las personas que ayudamos y por el trabajo que hacemos al poner el amor de Dios en acción.
Terrance Gattis es capellán de Hábitat para la Humanidad Internacional. Trabaja en Atlanta, Georgia, EE. UU.
Este devocional se compartió originalmente en 2024.
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Dios Eterno, Te damos gracias por amarnos tanto que enviaste a Tu Hijo a ser nuestro Salvador. Te agradecemos que, a través de Jesucristo, nos has dado un modelo de lo que es poner Tu amor en acción. Así que, a medida que avanzamos en esta temporada de Cuaresma, oramos para que Tú nos hagas instrumentos de Tu amor. Continúa recordándonos que estamos llamados a poner Tu amor en acción al servir y ayudar a Tu pueblo. Amén.
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- ¿Qué estás haciendo actualmente para ayudar al pueblo de Dios y qué más podrías estar haciendo?
- Puedes reflexionar sobre un momento en el que poner el amor de Dios en acción parecía difícil? ¿Qué acciones tomaste?
- ¿Puedes describir un momento en el que poner el amor de Dios en acción tuvo un resultado mayor que el que esperabas?
Socios de Oración Global
A través del programa de Socios de Oración Global, invitamos a todos los que oran, cualquiera que sea su religión, a unirse a otros alrededor del mundo a orar diariamente por el trabajo de Hábitat. Al ser un Socio de Oración Global, usted recibirá un correo mensual especial con peticiones de oración para los programas, personas y principios de Hábitat.